El cartel del absurdo: Cuando prohibir es más fácil que ordenar
¿Quién no se cruzó alguna vez con ese cartel rojo furioso al entrar al Polideportivo? Está ahí, firme, plantado junto al alambrado como un gendarme de metal que te frena en seco. Con letras de molde, grandes, para que nadie pueda decir que no vio la advertencia, el cartel sentencia: «PROHIBIDA LA VENTA AMBULANTE». Debajo,…